jueves, 25 de junio de 2015

VERSOS A MI PADRE

Una mañana de Junio, el sol vislumbraste me recuerda a ti,
Me recuerda que mientras brille, debo honrarte Padre.
Por ser el paciente agricultor de mi alma, mente y corazón
Por haber cultivado con amor y entrega el hombre que soy hoy
Por construir fielmente un cordón que nos une de corazón a corazón.

Escogido por Dios para cumplir con una misión, ser padre, amigo e instructor
Escogido por Dios para que me guardaras como Él te guardó
Para que me enseñaras los secretos de la vida, como Él te lo enseñó.
Para que con tu carácter prudente estampille en mi mente pensamientos de honor
Para que con tu honradez y decencia, me hereden tu paciencia y sentido de intuición.

Con tus pasos lentos que ahora caminando van siempre conmigo,
Recuerdo momentos vividos, victorias y lágrimas lanzadas al viento. 
Recuerdo tu voz invariable que siempre me ofreció refugio y abrigo,
Recuerdo tu sonrisa, que va calando dentro de mi alma las cosas bellas de la vida
Recuerdo tu confianza en el divino, que a conocerlo más me ha infundido.

Ya te he dicho casi todo, y casi todo siempre es poco, frente a todo lo que siento.
Solo deseo, que si algún día soy padre y esposo, parecerme a ti escojo,
Para que con cariño y rectitud lograr mi hogar armonioso pueda
Un lugar como el que formaste, donde la razón se imponga sobre el deseo,
Un lugar donde el amor reine, y aquel Dios que nos formó, sea el que lo guie.

 “…Ojalá que esa sabiduría que siempre orgulloso aplaudo de mi padre
Erudición que este hombre, con tanto acierto lo argumenta 
Sea la herencia más notable que me legue ante su ausencia…”

(Autor: Henry Hurtado)

miércoles, 22 de abril de 2015

"IMPACIENTE"



Hace días viene a mi mente ideas, pensamientos, deseos, sueños que todavía no alcance. Las lecturas extravagantes que últimamente llegaron a mis manos y la frase que un "ángel" me hizo saber, me están carcomiendo el deseo de hacer lo que antes se me negó, o quizá, yo mismo me negué a realizarlo, y hoy se ha convertido en  una ansiedad…
Y como dijera un escritor dominguero, “…que angustia, que flojera, que rabia y que impaciencia por la diversidad de cosas que no hice…”

Esta "pequeña" lista comienza así:
- Me he sentido intranquilo, impaciente por pensar en la diversidad de libros que no he leído, que no he escrito, o que ni siquiera las he terminado de escribir.
- Impaciente por la cantidad de  películas que no he visto, de canciones que no he escuchado, y de aquellas que no he cantado.
- Impaciente – aunque suene cruel – de corazones que no he roto, ni tampoco remendado.
- Impaciente porque existen ciudades, paisajes, lugares, rincones que no he visitado, pero sobretodo de playas que no he caminado – eso me crea un placer indescriptible.
- Estoy impaciente porque sé que en el mundo existen miles de sabores que no he probado, olores que no he sentido, aromas de las que no me he apropiado.
- Impaciente porque, conscientemente, hay cuantiosas palabras que no he dicho, diversidad de idiomas que no he hablado, como no estar intranquilo si apenas dialogo en un idioma y hay otro que lo voy conociendo de forma distante.
- Me siento intranquilo, por ternuras que no he sentido,  por cartas que no he escrito, por aquellos regalos que no he dado y que tampoco no he recibido, por aquellos abrazos que no he dado, y mucho más impaciente por los abrazos que no he recibido.
- Impaciente por amores que no he tenido, por los labios que no he besado, por aquellos sentimientos que no he sentido, por el éxtasis de los que no me he apoderado.
- Intranquilo por los errores que no he cometido, porque estoy seguro que ellos podrían haberme enseñado infinidad de cosas, y quizás aún más importante, es que gracias a ello poseería diversidad de experiencias.
- Me intranquiliza saber que existen miradas que no he sostenido, conversaciones que no he entablado, que por miedo o por sosiego no las comencé y hoy me restan nuevas amistades.
- Me impacienta saber que rebrotan disculpas y perdones que no he pedido, heridas que no he curado, golpes que no he resistido, pero también revanchas que no cobrado, batallas que no he peleado.
Todavía me impacientan todas aquellas velocidades que no he alcanzado, aguas que no he navegado, alturas que no he conseguido, precipicios por los que todavía no he recorrido, o mejor dicho, impaciente porque existen infinidad de miedos que no he sentido.

Creo que todo esto me impacienta mortalmente, me saca de quicio, me aplasta, me consume, me empobrece, o lo que es lo mismo, me aburre...
Y con todo esto podría ver la vida en dos caminos, el primero es suponer que con el pasar del tiempo habrá que adaptarse, resignarse al sordo aburrimiento de la vida… El segundo, es discernir  y tener en claro que todo esto no es un desfallecimiento, es solo un desahogo,  porque como me dijo el "ángel", aquello que “hubiera sido”, no existe, solo él ahora vive, y yo como tú existimos, por lo tanto todas aquellas cosas que me impacientan deberían de impacientarme menos con el tiempo…


HENRY HURTADO

viernes, 3 de abril de 2015

EL RELATO DE UNA TRAICION

(Conjugando imaginacion con una cancion Henry Hurtado & Alex Campos )
Hace aproximadamente unos1982 años atras... el día comenzaba entre confusiones, bullicios y sollozos; eran las primeras horas de un día viernes. El viento frio que recorría aquel escenario estaba impregnado de dolor, angustia y sufrimiento. Dos hombres confundidos entre una multitud que a unísono gritaban “crucifíquenlo” lograron cruzar sus miradas.
Uno de ellos tenía el cabello empapado con la mezcla de sudor, sangre y el leve rocío que caía aquella madrugada. Aquel hombre, días atrás era fuerte, vigoroso, capaz de enfrentarse a un sistema lleno de injusticias y religiosidades, pero ese día no lograba sostenerse fijamente sobre aquel banquillo, donde lo azotaban.
Al sonido de un cantar peculiar de la época, alzo su mirada, y muy contrario al que se suponía debió de ser su mirar, fijo sus ojos llenos de compasión, amor y comprensión en aquel amigo que minutos antes negó cualquier vínculo con El.
Aquella mirada del hombre azotado, calo fuertemente en el corazón del nuevo protagonista, en el “traidor” como lo conocieron en aquel momento. Ese hombre que durante años juro fidelidad y lealtad al hombre azotado, no pudo sostener aquel juramento y entre sollozos, quejas e imputaciones personales, no se cansó de suplicar su perdón.
Hoy creo que estas fueron las palabras que medito en silencio aquel hombre que negó a JESÚS. Y hoy en el silencio y la oscuridad de mi cuarto, siento que mi corazón habla de la misma forma:

“…Que me ha hecho tu mirada, se ha quedado aquí en mi mente, me cautiva la razón. Me observas en silencio cuando te sigo de lejos negando a tu fiel amor. La noche se hace fría, los deseos se agonizan, se entristece el corazón.
Me encuentro perdido, estoy confundido, recuerdo en silencio tu voz. Tu voz que penetra, en mi cuerpo, en mi alma, no olvido, en ti encuentro perdón…”
(Alex Campos - Vives tu y vivo yo)

jueves, 19 de marzo de 2015

SUEÑOS

Sueño que pronto algún día, yo te volveré a encontrar
y sueño que entre mis brazos, yo te tengo que estrechar.
Sueño que mi voz te gusta, que te hace suspirar,
y siento que mis poesías te alimentan sin parar.

Sueño que la vida es sueño y los sueños son verdad,
por eso yo de mis sueños no me quiero despertar.
Sueño que contigo salgo cada dia a pasear
sueño que contigo bailo y me rio sin parar.

Sueño que cada mañana mucho más feliz tu estas,
y siento que se contagia cual fuera una enfermedad.
Sueño que te quiero mucho y que tu me quieres mas
y me parece imposible superar la realidad.

Sueño que lo pierdo todo y me quedas tu a mi solo
para mi eso es mas valioso que del mundo todo el oro.
Sueño que la vida es sueño y los sueños son verdad
por eso yo de mis sueños no me quiero despertar.

jueves, 22 de enero de 2015

LA SOCIOLOGIA


Suele suceder que en el devenir de mi vida diaria, en conversaciones de sala o en cualquier momento de interacción social, escucho repetidas preguntas, que, mas allá de causarme incomodidad me causa un deseo profundo de explicar el confort espiritual y racional que siento al ser un Sociólogo.

No es cuestión de suerte o algún artilugio sobrenatural acertar con las recurrentes preguntas que ha mis oídos, al igual que de muchos Sociólogos, llegan con tanta frecuencia. Pues esas preguntas tratan sobre nuestra existencia y nuestra razón de ser, o más crudamente se resumen en ¿En qué trabajamos? y ¿De qué vivimos?...

La respuesta es tan sencilla como las preguntas, el Sociólogo estudia la sociedad, y como la sociedad es amplia, el campo laboral del Sociólogo también lo es. Podemos dedicarnos a la docencia, la investigación, las asesorías, el periodismo, las consultorías, etc., etc., etc. La ventaja (por decirlo de alguna forma) es que la sociedad al ser tan amplia y compleja no nos permite encasillarnos bajo una sola de forma de ver el mundo, utilizamos diversos recursos e instrumentos académicos (como la psicología, la economía, la estadística, etc., etc., etc.) para poder analizar de forma adecuada y efectiva un problema social.

No pretendo dar una clase sobre Sociología, solo deseo, que, en este día del Sociólogo, nos conozcan un poco más y aunque sé que las preguntas sobre lo que soy, sobre lo que hago ó, en qué trabajo no terminaran, quizás puedan existir más personas que a responder estas interrogantes me puedan ayudar. A mis colegas, quiero llevarlos a una pequeña reflexión, aunque estoy seguro que muchos de ellos ya lo interiorizaron, y es que la Sociología no es solo una profesión, sino es una nueva forma de ver y vivir nuestro presente y futuro; y sustento lo dicho en lo que mencionaba un reconocido Sociólogo polaco, Zygmunt Bauman (1994):

“…Pensar sociológicamente significa comprender más a fondo a la gente que nos rodea, con sus proyectos y sus sueños, sus preocupaciones y sus desgracias. Quizá podamos entonces apreciar mejor a los individuos en sí mismos y quizá lleguemos a sentir más respeto por su derecho a hacer lo que nosotros estamos haciendo, y a hacerlo con placer: elegir la forma de vida que prefieran, seleccionar sus proyectos, definirse y -finalmente, pero no lo menos importante- defender con vehemencia su dignidad. Tal vez nos demos cuenta de que al hacer todas esas cosas los demás tropiezan con los mismos obstáculos con que nosotros tropezamos y se sienten a veces tan amargados y frustrados como nosotros nos sentimos. Y por último, el pensamiento sociológico favorece la solidaridad, una solidaridad fundada en la comprensión y el respeto mutuos, una solidaridad que se expresa a través de nuestra común resistencia ante el sufrimiento y de nuestra unánime condena a la crueldad que lo causa. Si se alcanza ese efecto, habremos fortalecido la causa de la libertad, porque la habremos elevado al rango de una causa común…”

Termino este pequeño artículo compartiendo algunas definiciones sobre la sociología, que creo, son importantes, para entendernos mejor:
- "Ciencia que estudia los fenómenos sociales que surgen de la interrelación entre los individuos, y entre éstos y el medio" (Torcuato di Tella).
- "Disciplina intelectual que se refiere al desarrollo de un conocimiento confiable y sistemático acerca de las relaciones sociales, en general, y de los resultados de tales acciones". (Thomas Ford).
- "Ciencia que se ocupa de los fenómenos de la institucionalización de los patrones de orientación valorativa en el sistema social, de las condiciones en que ocurren los cambios de patrón, de las condiciones en que se produce la conformidad o la desviación con respecto a un conjunto de tales patrones, y de los procesos motivacionales en la medida que intervengan todos ellos". (Talcott Parsons).
- "Ciencia que pretende entender, interpretándola, la acción social para, de esta manera, explicarla causalmente en su desarrollo y efectos" (Max Weber).

Sé que algunas definiciones suenan un poco complejas y muy elaboradas, pero en pocas palabras, la Sociología "consiste en explicar algo que parece obvio a personas que creen que es sencillo y que no entienden lo complicado que es en realidad". 
Desde Henri de Saint-Simon, Auguste Comte, Karl Marx, Herbert Spencer, Émile Durkheim, George Simmel, Ferdinand Tönnies, Vilfredo Pareto, Max Weber, Talcott Parsons, Alfred Schütz, pasando por Robert K. Merton, Erving Goffman, Peter Blau, Herbert Marcuse, Wright Mills, Pierre Bourdieu, Niklas Luhmann, George Ritzer, Anthony Giddens, Zygmunt Bauman, Ulrich Beck, Alain Touraine, Manuel Castells, Jon Elster, etc., etc., la Sociología ha dicho mucho y tendrá aún mucho más que decir en el futuro y en esta sociedad tan cambiante.

Lic. HENRY HURTADO

lunes, 19 de enero de 2015

PAISAJES INTERNOS

Mi corazón es un paisaje de recuerdos,
una ciudad inundada de nubes,
en el que el aire acaricia lento mi reposo,
donde mi mirada se pierde en la suma de los tonos.
Mi razón recoge el espesor de cada nube
y la frágil sombra levemente instalada por su paso.
En el horizonte cercano, la luz,
serena y suspendida, va convocando lo que toca:
las piedras incontadas, los árboles sin dueño,
la tierra desnuda y sin noticia de su nombre
y los días que recorren el paisaje
infinito, invisible, imaginario.
Toda luz en el paisaje,
van desdibujando entre sus colores
la desdicha de un corazón inhabitado de sueños,
un corazón que desaparece cuando se lo olvida,
y una razón que entre sombras sobrevive. (HHP)

miércoles, 11 de junio de 2014

LA GENTE QUE ME GUSTA – Mario Benedetti



Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, dejando las soluciones en manos de nuestro Padre Dios.

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A éstos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera. 
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza  genuinamente por no volver a  cometerlos. La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente  que piensa y medita  internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni como lucen.  La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón. La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la Fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, la humildad, el arrepentimiento, y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi  me doy por bien retribuido.

GRACIAS POR SER DE ESA GENTE